Acompañar a Jesús en su dolor

Participar en el viacrucis es acompañar a Jesús en su dolor, pero no sólo a él, sino también a todas las personas de nuestro mundo que hoy día sufren el abandono, la debilidad y la humillación.

El pasado jueves 17 de marzo un grupo de personas participaron en este viacrucis que empezó en la iglesia Portaceli y en once estaciones diferentes, pasando por el Centro Arrupe y volviendo hacia la iglesia, escucharon varias reflexiones en torno a la traición a los demás o a nuestros ideales, los miedos que nos paralizan, la falta de sensibilidad ante el drama de los refugiados, la dificultad que hoy significa cargar con la cruz o las resistencias interiores que afloran para no comprometernos con más verdad.

Al terminar cada uno de los presentes pudo completar en silencio con dos o tres estaciones aquellas donde, observando la propia vida o el sufrimiento en nuestro mundo, el Señor sigue sufriendo y nos ayuda a ser solidarios con los necesitados de nuestra sociedad.